Como hemos manifestado en diferentes ocasiones el cambio de paradigma sobre la Discapacidad Intelectual producido en 1992 y los enfoques centrados en Calidad de Vida, tanto individual como familiar está definiendo los nuevos modelos de apoyos y servicios dirigidos a las personas con discapacidad intelectual. A lo anterior hay que incluir la importancia que ocupa el compromiso ético, reflejado de forma clara en el derecho a la autodeterminación de las personas con discapacidad intelectual.

Teniendo en cuenta las ideas anteriores, las actividades desarrolladas en nuestros servicios pretenden influir de forma clara en la mejora de la calidad de vida de las personas a las que prestamos servicios, orientado desde las dimensiones de Calidad de Vida, propuestas por Schalock y Verdugo:

  • Bienestar Material
  • Bienestar Emocional
  • Bienestar Físico
  • Autodeterminación
  • Desarrollo Personal
  • Relaciones Interpersonales
  • Inclusión Social
  • Derechos