Microtransformación de los centros de educación específicos: hacia la educación que queremos

“La educación inclusiva es el prerrequisito de una sociedad democrática” (Slee 2014).

La educación inclusiva no es un tema marginal que trata sobre cómo integrar a ciertos alumnos a la enseñanza convencional, sino un desafío social que nos plantea cuestiones como: ¿Queremos/Podemos vivir juntos? ¿Cuál es la educación que queremos?

“Nuestro propósito, es permitir, que maestros y estudiantes se sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un problema, sino como un desafío y una oportunidad para enriquecer las formas de enseñar y aprender”. (Gerardo Echeita -Dr. En Psicología de la UAM. Ponencia “Hacia una educación inclusiva con equidad y calidad”).

Existen muchas barreras que impiden entrelazar con equidad las políticas y prácticas educativas para que la escuela sea más inclusiva. Y para ir eliminando progresivamente esas barreras surge el Proyecto de Apoyo a la Transformación de Centros de Educación Especial liderado por la federación Plena Inclusión. Para Plena Inclusión la misión educativa consiste en “conseguir que las personas tengan poder para, con los apoyos necesarios, construir, desplegar y defender su proyecto vital en contextos de convivencia justos, contribuyendo a la riqueza humana y a la transformación hacia una sociedad de excelencia moral” (“La educación que queremos”).

El Proyecto de Transformación de Centros educativos específicos tuvo su punto de partida en una jornada desarrollada el 13 de mayo de 2014 junto con el MECD “Avanzando hacia una educación inclusiva”, y en un curso de formación sobre este mismo tema realizado a finales de abril, con un único objetivo apoyar viajes de transformación desde la educación que tenemos a la educación que queremos.

Entre octubre de 2014 y noviembre de 2016, más de 30 centros educativos de educación especial de toda España, comenzamos la andadura, de la mano de Plena Inclusión, hacia una educación inclusiva, una educación de todos y para todos.  

En los cinco centros educativos de APROSUB se pusieron en marcha equipos para la coordinación del proyecto, formados por profesionales, familias y alumnos/as, y con gran esfuerzo nos convertimos en agentes de transformación e investigación. Por medio de procesos de formación, conocimiento de recursos materiales y herramientas de investigación, iniciamos un análisis de la situación real de nuestros centros en cuanto a inclusión educativa e impacto en la calidad de vida del alumnado, desarrollo de prácticas inclusivas e implicación y compromiso de los profesionales en este proyecto.

Tras el análisis, constituimos un plan para transformar la situación de los centros. Programamos pequeñas acciones concretas y posibles, microtransformaciones, para ir avanzando poco a poco hacia el modelo de educación que queremos.

Un Plan encaminado fundamentalmente a la transformación social y a hacernos más visibles:

  • Darnos a conocer como recursos especializados y propiciar un cambio social en cuanto a la percepción que se tiene de las personas con discapacidad intelectual.
  • Establecer relaciones de cooperación entre los diferentes servicios, organismos e instituciones de nuestro entorno educativo y comunitario.
  • Desarrollar acciones conjuntas con centros de nuestro entorno educativo y comunitario.
  • Desarrollar jornadas y campañas de sensibilización sobre la diversidad, formando en el conocimiento, atención y apoyo de las personas con discapacidad intelectual, considerándolas como ciudadanas de pleno derecho.
  • Movilizar recursos de información, orientación, formación y apoyo que den respuesta a las necesidades de las familias.
  • Implicar directamente a las familias en el proceso de transformación social.

Este proyecto de Transformación no ha terminado, compartir experiencias y buenas prácticas inclusivas con centros de toda España, nos alienta a continuar trabajando, sobre todo con CORAJE, por el cambio, buscando nuevos canales y formas, y animando a otras entidades a trabajar por y para una Educación Inclusiva.

Aún quedan barreras por eliminar y necesidades por las que trabajar:

-Cambio en la legislación que regula el funcionamiento del sistema educativo actual.

-Implicación de la administración educativa en procesos de educación inclusiva.

-Mayor financiación económica para la disposición de recursos.

-Formación y cualificación de los profesionales de la enseñanza.

-Implicación de todos los agentes sociales: familia, profesionales de la enseñanza y de la investigación educativa.

Aprosub apuesta por una educación inclusiva, por seguir abriendo puertas, aunque el proceso sea largo. Lo importante es avanzar en este camino y que sea un camino compartido, no tanto alcanzar grandes distancias.

Mª Teresa Merinas Soler.

Directora Pedagógica

Colegio de Educación Especial “Manuel Benítez”